... el amor futuro es glorioso, audaz, cargado de esperanzas y de ardor. El amor presente es trabajoso, diario, cotidiano, tibio. Y el amor pasado es un bochorno, una vergüenza, es anticuado, simplón y frío, muy frío.
¿O es al revés?
domingo, 18 de noviembre de 2012
viernes, 9 de noviembre de 2012
sábado, 20 de octubre de 2012
... hay gente buena. Y hay de la otra...
Primero, la Otra usó
su ropa. Comió en su plato, durmió en su cama, caminó en sus zapatos.
Se cortó el flequillo
(porque Ella usaba flequillo), estudió sus letras, trabajó con niños.
No había caso. La
Otra no lograba ser Ella y el Hombre lo notaba.
Entonces, la Otra se
le presentó a Ella en su casa.
- ¿Qué hacés acá?-
preguntó Ella.
- Quiero tu piel-
dijo la Otra y la tomó por los pelos y le ató las manos.
La colgó en la pared
como una estrella. Los brazos abiertos, las piernas abiertas. Desnuda.
Y empezó a trabajar
con el cuchillo como si la dibujara. Una línea aquí, un trazo allá.
Repasó los cortes
con el dedo y observó su obra. Sonrió satisfecha. Estaba lista. Ahora venía lo
mejor.
La Otra le retiró a
Ella la piel muy poco a poco para no romperla. La dobló con cuidado como si
fuera una prenda de seda y se la llevó.
A la noche, la Otra
vistió la piel de Ella. Y se metió en la cama.
El Hombre dijo Ella
en un susurro y la Otra se estremeció. El amor fue más dulce que otras
veces y el sexo, más desenfrenado.
- Ya estamos- pensó
la Otra pero no. Al día siguiente todo fue igual. El cielo seguía gris y ella
todavía era la Otra.
El odio se le hizo
más intenso. Volvió a la casa de Ella (que seguía viva, inconsciente,
suplicante).
La Otra tomó el
cuchillo con cuidado, lo clavó en el pecho de Ella y le quitó el corazón.
Una vez en la casa
del Hombre, se dispuso a preparar la cena. Peló, picó, hirvió. Sazonó, doró,
glaceó.
Puso el mantel
amarillo y las servilletas rojas, los candelabros de cristal, los platos de
fiesta. Encendió las velas. El aroma ocupaba el ambiente.
- ¿Festejamos algo?-
preguntó el Hombre.
- Nada especial-
dijo la Otra y sirvió la comida. Corazón al vino blanco con puré de calabazas.
viernes, 12 de octubre de 2012
viernes, 5 de octubre de 2012
... todas las noches son iguales.
El asunto empieza en la cocina de los vecinos. Primero, grita la madre. Después grita el hijo. Después, la madre. Después, el hijo. Después, la madre, después el hijo, después la madre, después el hijo, después la madre.
El chico sube corriendo las escaleras. Y la madre, atrás.
Tres gritos de la mujer. Dos del hijo. Uno de la madre. Uno del hijo.
El padre sube en silencio. Sus pasos son de algodón. Se acerca en silencio, escucha en silencio y grita bien fuerte: "¡Bueno, basta!" Corto. Contundente. Grave.
Todos se callan.
El padre se encierra en su cuarto y empieza a golpear con un martillito vaya uno a saber qué cosa. Toc-toc-toc-toc, toc-toc-toc-toc, toc-toc-toc-toc...
El asunto empieza en la cocina de los vecinos. Primero, grita la madre. Después grita el hijo. Después, la madre. Después, el hijo. Después, la madre, después el hijo, después la madre, después el hijo, después la madre.
El chico sube corriendo las escaleras. Y la madre, atrás.
Tres gritos de la mujer. Dos del hijo. Uno de la madre. Uno del hijo.
El padre sube en silencio. Sus pasos son de algodón. Se acerca en silencio, escucha en silencio y grita bien fuerte: "¡Bueno, basta!" Corto. Contundente. Grave.
Todos se callan.
El padre se encierra en su cuarto y empieza a golpear con un martillito vaya uno a saber qué cosa. Toc-toc-toc-toc, toc-toc-toc-toc, toc-toc-toc-toc...
viernes, 28 de septiembre de 2012
...en el secundario de la esquina de mi casa les inflan a los pibes el cerebro con conocimientos inútiles. Y los pibes engordan y engordan y engordan sus mentes con naderías inservibles y cuando están tan abultadas sus cabezas que ya no entran más en el recinto, los largan como si dejaran escapar el aire de una olla a presión.
Y ahí salen los pibes desenfrenados -entre gritos, patadas y escándalo-, corriendo para que el colegio no explote.
viernes, 21 de septiembre de 2012
sábado, 8 de septiembre de 2012
... la mentira se escapa de las líneas del correo. Chorrea como una baba negra, inmunda. Resbala sobre la mesa, cae al suelo, se arrastra, se desparrama, se esparce. Deja todo pringoso y hediondo. Ensucia los cuartos, los ennegrece, todo lo afea. Abre la alacena, se prepara un café. Se calza los tacos y camina con descaro, omnipotente.
La mentira tiene nombre y apellido.
La mentira ahora duerme en la casa.
La mentira tiene nombre y apellido.
La mentira ahora duerme en la casa.
martes, 4 de septiembre de 2012
... es una mujer araña. Lo fagocitó de un día para otro. Sin hacer ruido. Con astucia angurrienta.
Y una vez que lo tuvo dentro, le inyectó el veneno de la maldad y parió a otro él, uno egoísta y desconsiderado.
Se alimentan el uno del otro. A diario se chupan y se sorben. Se succionan la maldad. La engordan. Se engordan, se retroalimentan a sí mismos. Se contagian, se enferman, se enriquecen. Se retroalimentan de maldad.
Ahora ya son dos bichos horribles.
Y una vez que lo tuvo dentro, le inyectó el veneno de la maldad y parió a otro él, uno egoísta y desconsiderado.
Se alimentan el uno del otro. A diario se chupan y se sorben. Se succionan la maldad. La engordan. Se engordan, se retroalimentan a sí mismos. Se contagian, se enferman, se enriquecen. Se retroalimentan de maldad.
Ahora ya son dos bichos horribles.
domingo, 26 de agosto de 2012
...
al final decidieron repartirse el tiempo y el espacio.
Y dividieron el mundo por mitades, para no tener que cruzarse ni una vez. Para no verse nunca más. Para no sentir. Las veredas pares eran para uno, las impares para el otro. Los días laborables para uno, los feriados para el otro. Los días de lluvia para uno. Los soleados para el otro. El sol para uno, la luna para el otro. Y así transcurrió la vida suavemente.
Y dividieron el mundo por mitades, para no tener que cruzarse ni una vez. Para no verse nunca más. Para no sentir. Las veredas pares eran para uno, las impares para el otro. Los días laborables para uno, los feriados para el otro. Los días de lluvia para uno. Los soleados para el otro. El sol para uno, la luna para el otro. Y así transcurrió la vida suavemente.
Y todo permaneció tranquilo. Estanco.
Una vida repartida. Una vida acotada. Una vida solitaria. Una vida de
amargura.
martes, 21 de agosto de 2012
... soñó que él volvía a una casa que era su casa y no lo era.
Estaba muy ojeroso y pálido y ella supo de inmediato que había cortado
donde tenía que cortar y pegado donde tenía que pegar.
Y, a pedido de él, se unieron en un abrazo y se tiraron en
una cama (que era su cama y no lo era) como si fueran un tangram, un
rompecabezas chino en el que las formas son variables y las piezas,
imprescindibles.
Ella lo acariciaba en la nuca y en el sueño, sus dedos verdaderos, sus
dedos de la vigilia sentían la piel de la nuca de ese hombre. Dolorosamente.
Y el sueño terminó con la luz del día.
Y la realidad sacudió las sábanas y tendió la cama.
domingo, 19 de agosto de 2012
sábado, 30 de junio de 2012
sábado, 23 de junio de 2012
martes, 29 de mayo de 2012
domingo, 27 de mayo de 2012
viernes, 25 de mayo de 2012
domingo, 13 de mayo de 2012
sábado, 5 de mayo de 2012
lunes, 2 de abril de 2012
viernes, 23 de marzo de 2012
...el gato se lame, bebe, mira, come, suspira.
El gato se lame, bebe, mira, come, se despanzurra.
El gato se lame, bebe, mira, come, maúlla.
El gato se lame, bebe, mira, come y disimula.
El gato se lame, bebe, mira, come, apunta.
El gato se lame, bebe, mira, come y disimula.
El gato se lame, bebe, mira, come, captura.
El gato se lame, bebe, mira, come y disimula.
El gato se lame, bebe, mira, come, disfruta.
El gato disfruta.
Él disfruta.
Disfruta.
El gato.
domingo, 18 de marzo de 2012
lunes, 12 de marzo de 2012
lunes, 5 de marzo de 2012
miércoles, 29 de febrero de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
viernes, 3 de febrero de 2012
... el calor se babea, escupe su saliva inmunda. Las gotas caen una a una. Acarician mi frente, bajan por las sienes, resbalan por el cuello, juegan en mi espalda. Todo lo mojan asquerosamente.
El calor suda su desgracia. Llora su tristeza.
El calor chorrea su agónica baba de fiaca.
Y entonces, nadie tiene ganas de hacer nada.
El calor suda su desgracia. Llora su tristeza.
El calor chorrea su agónica baba de fiaca.
Y entonces, nadie tiene ganas de hacer nada.
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