viernes, 12 de abril de 2013



... la solidaridad debería ser un acto cotidiano.

Hay una gran diferencia entre ser solidario y ser bondadoso.

En estos días, después de la inundación, muchas personas están colaborando gentilmente para ayudar a quienes quedaron sumergidos en la desesperación. Y entonces, emanan en variados ámbitos las apreciaciones amo al pueblo argentino, es tan maravilloso el pueblo argentino y cosas por el estilo.

No magnifiquemos. Es cierto. El pueblo argentino es un pueblo solidario.
Si atendemos a la definición que da la Real Academia (solidaridad: adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros), sí, es verdad: el pueblo argentino es un pueblo solidario. Circunstancialmente este pueblo argentino se conmueve y adhiere a la causa de quien lo necesita -en este caso, los inundados-. Y lo hace con energía y con determinación. Está bien.
¿Entra esto en lo que sería mi definición de un pueblo maravilloso? ¿Es maravilloso un pueblo (mi pueblo) por ser circunstancialmente solidario?

Es meritorio que tantas personas se ofrezcan a colaborar con una causa sin recibir ningún bien material a cambio. No lo niego. Pero esto no me alcanza para venerar un pueblo.

Maravilloso sería que nuestro pueblo se acostumbrara a pensar en el otro a la hora de actuar. Seamos realistas. Somos solidarios. Circunstancialmente. En la vida diaria somos el pueblo más egoísta del mundo: dañamos los espacios públicos, tiramos papeles, envoltorios y mugres en la calle, quemamos los tachos, mamarrachamos las paredes, pisamos el césped, no cedemos el paso, estacionamos en zonas prohibidas, nos pasamos los semáforos en rojo, somos ventajistas, ponemos la música a todo lo que da, nos colamos, nos quedamos con un vuelto. Respiramos la viveza criolla. En la vida cotidiana nos importan un cuerno los demás.

Maravilloso sería para nuestro pueblo, que la solidaridad fuera un acto cotidiano y no circunstancial. O que no fuéramos solo un pueblo solidario. Que fuéramos un pueblo considerado y bondadoso sería genial. En definitiva, la bondad es una virtud más permamente.