... salir
a la calle en estos días de vacaciones previos a una elección puede ser gracioso si no se anda muy apurado. Abundan las hordas de niños descontrolados que corretean por ahí con sus madres agitando gorros y
bufandas por detrás, todos chocándose con las mesitas insulsas de los diferentes
partidos políticos, cuyos adeptos atajan sus computadoras con
espanto. Un espectáculo dantesco se produce al reunir un sinfín de niños
maleducados con un grupete de acólitos reclutadores de voluntades
políticas.
Sucede que...
viernes, 26 de julio de 2013
martes, 21 de mayo de 2013
... silenciosa está la tarde, poblada de secretos. La lluvia está vacía. Florecen los jardines. Evoco un marzo alado, un viento azul, la puerta tan sombría.
Se cierran las palabras. Los pájaros contemplan. Doy vida a los cristales empolvados. Y tejo las tinieblas amarillas.
La casa está pintada de penumbras. Conoce mi memoria los paisajes inquilinos, habitados de sábanas furtivas, de umbrales deshonestos, de demonios, de engaños, de mentiras, de tormentas de egoísmo.
Sueño que vuelven sus virtudes. La sorpresa se tiñe de pájaros azules, dibujo caminos perfumados, trueco la sombra en luminoso día.
Sopla un viento suave. Mi piel se ve entonces al espejo. Los versos ladran mil palabras. Y mi pie tropieza con la piedra una vez más.
Los ángeles caen. Áridos. Se hacen pensamientos.
Y vuelve ese huesped aparente y mis dedos arañan la sospecha.
Las gotas de la lluvia penetran puntuales en mi mente.
Las moscas aletean en la oscuridad sin esperanza.
La noche se adelanta.
La oscuridad es implacable.
Y la cólera vomita su delirio y escribe con su voz tan dolorosa. Imprime los pendientes en el fondo del olvido.
viernes, 12 de abril de 2013
... la solidaridad debería ser un acto cotidiano.
Hay una gran diferencia entre ser solidario y ser bondadoso.
En estos días, después de la inundación, muchas personas están
colaborando gentilmente para ayudar a quienes quedaron sumergidos en la
desesperación. Y entonces, emanan en variados ámbitos las apreciaciones amo al pueblo argentino, es tan maravilloso el pueblo argentino y
cosas por el estilo.
No magnifiquemos. Es cierto. El pueblo argentino es un pueblo solidario.
Si atendemos a la definición que da la Real Academia (solidaridad: adhesión circunstancial
a la causa o a la empresa de otros), sí, es verdad: el pueblo argentino es un
pueblo solidario. Circunstancialmente
este pueblo argentino se conmueve y adhiere a la causa de quien lo necesita -en
este caso, los inundados-. Y lo hace con energía y con determinación. Está
bien.
¿Entra esto en lo que sería mi definición de
un pueblo maravilloso? ¿Es maravilloso un pueblo (mi pueblo) por ser circunstancialmente solidario?
Es meritorio que tantas personas se ofrezcan a
colaborar con una causa sin recibir ningún bien material a cambio. No lo niego.
Pero esto no me alcanza para venerar un pueblo.
Maravilloso sería que nuestro pueblo se
acostumbrara a pensar en el otro a la hora de actuar. Seamos realistas. Somos
solidarios. Circunstancialmente. En la vida diaria somos el pueblo más egoísta
del mundo: dañamos los espacios públicos, tiramos papeles, envoltorios y mugres
en la calle, quemamos los tachos, mamarrachamos las paredes, pisamos el césped,
no cedemos el paso, estacionamos en zonas prohibidas, nos pasamos los semáforos
en rojo, somos ventajistas, ponemos la música a todo lo que da, nos colamos,
nos quedamos con un vuelto. Respiramos la viveza criolla. En la vida cotidiana nos importan
un cuerno los demás.
Maravilloso sería para nuestro pueblo, que la
solidaridad fuera un acto cotidiano y no circunstancial. O que no fuéramos solo
un pueblo solidario. Que fuéramos un pueblo considerado y bondadoso sería
genial. En definitiva, la bondad es una virtud más permamente.
miércoles, 27 de febrero de 2013
lunes, 25 de febrero de 2013
miércoles, 20 de febrero de 2013
jueves, 14 de febrero de 2013
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